La ONU advierte de un colapso financiero inminente si no se toman medidas urgentes
La ONU advierte de un colapso financiero inminente si no se toman medidas urgentes

El secretario general de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, lanzó una advertencia contundente: el organismo corre un riesgo real de colapso financiero inminente si sus Estados miembros no cumplen con sus obligaciones de pago o no se reforman urgentemente sus reglas financieras.

Mensaje desesperado a los 193 Estados miembros

Guterres envió una carta a los países miembros de la ONU en la que señaló que la organización podría quedarse sin fondos en efectivo para su presupuesto operativo regular tan pronto como julio de 2026 si no se logra una mejora significativa en el pago de cuotas.

O todos los Estados miembros honran sus obligaciones de pago completa y puntualmente, o deben reformar fundamentalmente nuestras reglas financieras para prevenir un colapso financiero inminente”, escribió Guterres.

La advertencia marca una de las crisis financieras más graves en la historia reciente de la ONU, profundamente dependiente de las contribuciones de sus países miembros para financiar sus actividades y operaciones globales.

Deudas récord y falta de liquidez

La ONU cerró 2025 con un récord de más de 1.568 millones de dólares en cuotas impagadas, más del doble de lo que debía al final de 2024, según datos oficiales.

  • Estados Unidos es el mayor deudor con aproximadamente 2.196 mil millones de dólares pendientes para el presupuesto regular, incluyendo 767 millones correspondientes a este año y años anteriores.
  • Además, Estados Unidos adeuda cerca de 1.8 mil millones de dólares por el presupuesto de mantenimiento de la paz.
  • Venezuela figura como el segundo mayor deudor con 38 millones de dólares, y ha perdido su derecho a voto en la Asamblea General por estar en mora.

La falta de pago ha agotado casi por completo las reservas de liquidez de la ONU, lo que amenaza con impedir que el organismo cumpla con el presupuesto regular de 3.45 mil millones de dólares aprobado para 2026.

Reformas estructurales solicitadas

Más allá de exigir el pago de cuotas atrasadas, Guterres pidió una revisión profunda de las normas financieras de la ONU. Actualmente, el sistema exige que el organismo devuelva a los estados miembros los fondos no gastados, incluso si esos fondos nunca fueron efectivamente recibidos debido a deudas. Esto crea un ciclo insostenible de obligaciones financieras que agrava la falta de liquidez.

Guterres subrayó que este requisito obsoleto debe cambiarse de inmediato para evitar que la ONU quede paralizada financieramente: “No podemos ejecutar presupuestos con fondos no recaudados, ni devolver dinero que nunca recibimos”.

Contexto político y financiero

El contexto de la crisis actual está marcado por las tensiones entre los principales países contribuyentes y la ONU. Bajo la administración del presidente Donald Trump, Estados Unidos ha reducido o retirado financiación de varias agencias de la ONU, incluyendo la Organización Mundial de la Salud y la agencia cultural UNESCO, y ha cuestionado el valor del organismo en general.

Además, los recortes y demoras en los pagos de otros países han exacerbado la situación, obligando a la ONU a considerar recortes presupuestarios, congelar contrataciones y limitar actividades si no se resuelve el problema de liquidez.

Consecuencias posibles si no se actúa

Sin cambios significativos, las operaciones de la ONU podrían enfrentar:

  1. Reducción de programas clave en áreas como desarrollo, derechos humanos y asistencia humanitaria.
  2. Congelación de contrataciones y retrasos en los pagos a proveedores.
  3. Limitaciones operativas en misiones de paz y otras funciones esenciales.
  4. Menor influencia global del sistema multilateral en la resolución de crisis internacionales.

Expertos consideran que esta crisis financiera refleja problemas estructurales en la financiación multilateral y plantea un desafío urgente para el sistema de cooperación internacional.

El llamado a los Estados miembros

Guterres concluyó su mensaje con un llamado claro a todos los Estados miembros para que cumplan con sus obligaciones de pago o apoyen reformas que modernicen las finanzas de la ONU y aseguren su funcionamiento sostenible en el futuro.

La advertencia representa un momento crítico para la organización más importante del sistema multilateral mundial, cuya capacidad para enfrentar desafíos globales depende en gran medida de la solidaridad y cooperación financiera de sus países miembros.