Perú creció con modelo económico de Constitución 1993, cambiarla sería un caos para el país

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Por: Dr. Jorge Apolitano Rodríguez (presidente del Colegio Iberoamericano de Doctores)

El presidente de la República, José Pedro Castillo Terrones y el presidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres Vásquez, presentaron al Congreso un proyecto de ley de reforma constitucional que autoriza someter a referéndum la convocatoria de una asamblea constituyente para elaborar una nueva constitución política del Perú.

¿Cuál es el interés del presidente Pedro Castillo? en cambiar la Constitución de 1993, a estas alturas, si su gobierno es un fracaso, un caos y lleno de actos de corrupción y con más del 68% de peruanos que no aprueban su gestión.

El presidente Pedro Castillo, llego al gobierno de la mano con el partido de Vladimir Cerrón, Perú Libre, una organización de izquierda socialista que reafirma su corriente ideológica, política y programática, que abraza la teoría marxista. El partido de gobierno y sus dirigentes vienen siendo investigados por lavado de activos y corrupción. En ellos o su gente deberíamos confiar para que elaboren una nueva constitución.

El ideario de Cerrón señala que la nueva constitución debe: “Promover y lograr un cambio constitucional que incorpore un enfoque diametralmente opuesto, es decir, la brega por una Constitución solidaria, humanista, rescatista y nacionalizadora. La nueva CPP debe redactarse mediante una Asamblea Constituyente, la misma que debe concluir en el desmontaje del neoliberalismo y plasmar el nuevo régimen económico del Estado”.

El plan Cerrón-Castillo plantea una economía popular con mercados. “Estos parámetros han sido tomados de la experiencia gubernamental de la República Plurinacional de Bolivia y de la República del Ecuador, del gobierno de Morales y Correa, respectivamente. El primero se refiere al Modelo Social Económico Comunitario Productivo y el segundo al modelo de la Revolución Ciudadana, que compatibilizan con nuestros objetivos y que nosotros denominaremos resumidamente como Economía Popular Con Mercados”. Como si estos países mencionados fueran modelos o ricos y que trabajen por el bien común y en favor de la ciudadanía.

El señor Cerrón y Castillo, plantean un estado soberano, sin presencia del Consenso de Washington, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Reserva Federal de los EE. UU., Gobierno de los EE. UU. y sucedáneos, por un Estado soberano que con el superávit peruanice la economía del país. Nos quieren aislar como Cuba y Venezuela.

Este gobierno de izquierda radical pretende cambiar el régimen económico, según Cerrón y Castillo, señalan “Que es la piedra angular que define el modo de producción en un país, actualmente vivimos en un sistema capitalista aparentemente renovado, en un neoliberalismo económico, llamado Economía Social de Mercado, impuesto desde el año 1993 y desde entonces ha ido en contra de los intereses de las grandes mayorías del país. Para cambiar esta triste realidad, es necesario plantear ajustes en el campo económico, la mayoría de manera drástica”.

PERÚ CRECIÓ CON LA CONSTITUCIÓN DE 1993

Le recordamos al señor Cerrón y Castillo con la Constitución de 1979 no crecimos y el país era un caos económicamente, un estado lleno de burocracia y corrupción, debido que se obligaba a ejercer la propiedad en armonía con el interés social.

Con la Constitución de 1993 lo eliminaron porque ponía en peligro la inversión privada, desincentivando a los propietarios e inversionistas en el Perú, como sucedió con la Reforma Agraria de los años sesenta y la intervención del sistema financiero de los años ochenta. La Constitución actual dispone el ejercicio de la propiedad en armonía con el bien común con aporte conceptual de la Iglesia y los derechos humanos.

La Constitución de 1993 establece una economía social de mercado, que en la práctica y por sus características es una economía de mercado. La propiedad privada está protegida como una garantía de inversión y seguridad para el ejercicio de la libertad económica. Su desarrollo está orientado al fin de la sociedad, que es el bien común.

La Carta Magna de 1993, el estado facilita y vigila la libre competencia. Combate toda practica que la limite y el abuso de posiciones dominantes o monopólicas (Art. 61). De igual forma dispone la preservación de la estabilidad monetaria.

Recordamos la inflación entre 1983 y 1993, fue de 358%, mientras con la Carta Magna de 1993 al año 2019 la inflación promedio anual fue de 4,5%. En resumen, la Constitución de 1993, nos ha traído un mercado libre, una economía estable, una moneda estable, bajo la inflación y las inversiones privadas en nuestro país.

Nuestra Carta Magna, es el mejor modelo de trabajo a lo que respeta los derechos humanos, el respeto a la propiedad privada. Veamos el cuadro de comparación entre la Constitución de 1979 y 1993.

En conclusión, cambiar la Constitución de 1993 mediante una Asamblea Constituyente-vía referéndum, no es conveniente para el país. Porque el plan Cerrón-Castillo, quieren lograr su propósito quedarse en el poder, como lo hicieron sus aliados Castro-Chávez-Maduro, mientras que esos países viven en la pobreza y miseria. Advertidos estamos, señores Congresistas y el pueblo peruano.

Cuadro comparativo entre la Constitución Política del Perú de 1979 y 1993.