En Eslovaquia comenzó un nuevo juicio con los dos acusados restantes en el caso del asesinato del periodista Ján Kuciak, durante el cual también fue asesinada a tiros la novia del periodista, Martina Kušnírová, en 2018. Otras tres personas, incluido el asesino de la pareja, fueron declaradas culpables por los tribunales eslovacos en el caso.
Según la fiscalía, el acusado Marian Kočner ordenó el asesinato de Kuciak en venganza por el hecho de que el periodista expuso sus actividades económicas cuestionables, lo que también podría impedir a Kočner entrar en política. Otra acusada, Alena Zsuzsová, es sospechosa de facilitar el crimen. Kočner y Zsuzsová cumplen actualmente largas condenas de prisión por otros delitos.
El tribunal penal especial se ocupa del caso por tercera vez después de que el Tribunal Supremo de Eslovaquia anulara otra absolución contra Kočner y una sentencia contra Zsuzsová el año pasado.
El caso fue asignado a un nuevo panel del tribunal original. La Corte Suprema justificó su decisión diciendo que el primer panel de tres miembros violó su orden respecto al examen de ciertas pruebas.
Además del caso del asesinato de Kuciak, el tribunal penal especial también se ocupará del caso pendiente del asesinato de dos fiscales y un abogado. En esta parte del proceso están acusados Kočner, Zsuzsová y otras dos personas, Dušan Kracina y Darko Dragić.
Tras el asesinato de Kuciak, se produjeron grandes manifestaciones antigubernamentales en Eslovaquia y el país se enfrentó a una crisis política, para solucionarla el primer ministro Robert Fico dimitió. Posteriormente, Fico lamentó su dimisión. Luego volvió al cargo de Primer Ministro en 2023, tras la victoria de su partido, la Dirección de la Socialdemocracia, en las primeras elecciones parlamentarias.








