Los bomberos de Horní Maršov han llevado a cabo una curiosa operación. Fueron donde el bebé que metió el dedo en el candelabro del cementerio, se atascó y no salía. El niño que lloraba tuvo que ser liberado cuidadosamente con unos alicates para modelar.
Los paramédicos llamaron a los bomberos de Hornomars para atender al niño. El infante metió el dedo en el agujero de la tapa de la vela y no pudo sacarlo. Además, la embarcación empezó a hincharse y el estresado niño corría riesgo de resultar gravemente herido.
Los bomberos tuvieron que actuar con mucha cautela. “Utilizando unas pequeñas pinzas comúnmente utilizadas por los modelistas, retiramos suavemente con la ayuda del equipo y de la madre. Después de unos minutos de ‘lucha milimétrica’, la tapa se retiró de forma segura”. Bomberos lo describieron en las redes sociales.
Luego el niño fue atendido por paramédicos. “Debido a una lesión superficial en el brazo, el paciente menor fue trasladado a un hospital de urgencia después del tratamiento”. Añadió Lucie Hanushova, portavoz de los Defensores Regionales de Kralov Hradec.











